Dentro de la metodología y técnicas de investigación social es fundamental mencionar el concepto de causa, central en cualquier razonamiento científico.
La causalidad pertenece al ámbito teórico, mientras que el de covariación pertenece al empírico. Además, una covariación nunca puede ser la única prueba empírica de que exista una relación causal.
Debemos observar si al variar la variable independiente se obtiene una variación en la variable dependiente (nunca al contrario). Tenemos que asegurarnos de que no sean otras variables las verdaderas causas de la variación de la variable dependiente. Es preciso, por tanto, preguntarnos cómo conseguir mantener constantes todas las otras posibles causas de la variación de la variable dependiente. La respuesta se hallará a partir del análisis de la covariación o la realización del experimento.
El análisis de la covariación consiste en analizar las covariaciones tal y como se presentan en las situaciones sociales sin estar manipuladas por el investigador. Debemos poder observar una covariación entre variables independientes y dependientes: al variar una, varía la otra y tenemos que evitar las relaciones falsas manteniendo bajo control las variables perturbadoras, otras posibles causas de variación.
Por otro lado, el instrumento central para el estudio del nexo causal es el experimento. El experimento se realiza en el laboratorio y la variación de la variable independiente es provocada por el investigador para observar si varía la dependiente y cuánto varía. Se trata de una situación controlada en la que el investigador controla todas las otras variables.

Fuentes:
-CORBETTA, P. (2003) Metodología y Técnicas de Investigación social. Madrid: McGraw-Hill. Pp: 115-219 y 289-319.
-CEA, D’ANCONA, M.A. (1996) Metodología cuantitativa. Estrategias y técnicas de investigación social Madrid. Síntesis. Cap. 3: pp. 91-122 y 159.202
- E. BABBIE. (1996) Manual para la práctica de investigación social.
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